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Hoy es más temprano

Emilio Cano
Emilio Cano
A quien madruga, Dios no siempre le facilita desayunar en condiciones 🤷🏻‍♂️

Mastodóntico 🐘
La debacle en Twitter continúa. Las erráticas decisiones de Elon Musk y su falta de planificación puede que finalmente lleven a la red social al éxito, pero de momento más bien parece que nos permiten asistir a una versión acelerada de la caída del Imperio Romano. Algunos usuarios están abriéndose cuentas en Mastodon, una red social que ya tiene algunos años de vida y que, aun siendo parecida a Twitter, no es Twitter ni tiene, por su definición, una vocación de sustituirla. Hay mucha gente, sobre todo de perfil más tecnológico, que está migrando allí y abandonando sus perfiles de Twitter, aunque yo creo que pueden coexistir perfectamente. Sobre todo esto de Mastodon publiqué un capítulo de Emilcar Daily el pasado martes y, no es porque lo haya grabado yo, pero me quedó ESPECTACULAR. Si no lo has escuchado, dale un tiento. Por supuesto, yo estoy en Mastodon 😎 y poco a poco voy comprendiendo mejor su funcionamiento y empiezo a usarla más. Me recuerda a los buenos viejos tiempos de comienzo de Twitter 👴🏻
Simpática imagen de la ballena de error de Twitter siendo saludada por el mastodonte de Mastodón, publicada en esa red social por @yagoabascal@masto.es
Simpática imagen de la ballena de error de Twitter siendo saludada por el mastodonte de Mastodón, publicada en esa red social por @yagoabascal@masto.es
Trabajar por proyectos 🤔
La semana pasada, un integrante de la comunidad de Weekly preguntaba sobre la conveniencia de bloquear horas de trabajo para dedicarlas íntegramente a un determinado proyecto y así desatrancarlo. Poseído por el espíritu de David Allen le contesté hasta en dos ocasiones que trabajar por proyectos es un error, dado que nos lleva a estar dando tumbos entre diferentes contextos de trabajo y eso, por regla general, resulta poco productivo. Bueno, pues tal y como le dijo Jesús a Pedro, antequam gallus cantet, ter me negabis. Esta misma semana me he encontrado hasta en dos ocasiones teniendo que hacer eso mismo que desaconsejaba, esto es, centrarme en un proyecto (o sea, un resultado deseado) hasta conseguir alcanzar su consecución. Esto ha sido una lección de humildad; me ha hecho recordar que, por mucho que hayas avanzado en tu sistema productivo, no somos islas. El entorno, los compañeros de trabajo, los clientes, los proveedores… todos constituyen una caterva de factores exógenos que pueden afectar mucho a la estabilidad de nuestro sistema y, por tanto, a la ejecución en las condiciones óptimas previstas.
También me ha hecho recordar una máxima que suelo aplicar cuando me piden un consejo productivo: no seas tan imperativo 😓
Ciudad perezosa 🛌
Ayer sábado me levanté a las 6:30 am. El motivo de tan extremo horario no era otro sino llevar a mi señora madre a la estación de tren donde, con un primer trayecto hacia Albacete, iniciaba el viaje de sus sueños: Egipto 🇪🇬. Mi plan era, una vez en la calle, desayunar en una cafetería tranquilamente, escribiendo esta newsletter, de tal forma que sobre las 8am ya estaría en casa, listo para despertar y preparar a Emilio de cara a su excursión con los scouts ⚜️. Sin embargo mis planes se vieron frustrados. En el camino de la estación (sur de la ciudad) a mi casa (norte) pasé por varias cafeterías y confiterías, todas cerradas con la excepción de DOS: una a la que no voy por motivos que no vienen al caso (ROSES) y otra a la que me resultaba imposible acceder por falta de aparcamiento (MOROTE). Al final no llegué al desayuno hasta las 9:35, después de dejar a Emilio en su excursión. El hambre me ha llevado a una reflexión. ¿Qué es antes? ¿La demanda o la oferta? Si estos locales no abren antes de las 8am un sábado (seguro que entre semana sí lo hacen) ¿es por falta de asistencia de clientes? Porque a lo mejor sucede al revés: los clientes no lo intentan porque saben que está cerrado y que, por tanto, no merece la pena madrugar para desayunar fuera, uno de los pequeños placeres que todavía podemos permitirnos pese a la galopante inflación. Pero es que esto creo que influye mucho en la propia definición de la ciudad. Desde mi punto de vista, una ciudad que madruga es una ciudad activa, vibrante, con ganas de comerse el mundo desde primerísima hora. Si queremos tener ese tipo de ciudad, las cafeterías deben ser nuestra punta de lanza, la oferta debe adelantarse a la demanda. Seguro que los establecimientos que abren antes tienen sus parroquianos, que acaban acudiendo allí porque saben que el sitio estará abierto, creándose una pequeña comunidad de early breakfasters, y ya sabéis que no hay nada más maravilloso en este mundo que encontrar una comunidad donde estén tus iguales, aquellos con tus mismas inquietudes y gustos.
Mi mujer, Rocío, es ávida consumidora de esta última sección de la newsletter. Cuando lea este texto seguramente me dirá que vaya un tostón de sección todo el rato hablando de madrugar y del desayuno. Esto es porque ella, aunque maravillosa, es búho y yo, soy alondra. ¿Y tú?
Y ya está.
Esta newsletter se ha publicado a las 6am hora peninsular española, porque no puedo estar dando la lata con madrugar y luego no salir hasta las 8am, cuando ya está todo el pescado vendido. Espero que esto haya permitido que algunos, por primera vez, de verdad la hayan podido leer desayunando 😘
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Emilio Cano
Emilio Cano @emilcar

Tecnología, productividad, podcasting... y alguna que otra cosita.

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